Un dia me dijiste, que querías escuchar en el interior de las piedras el murmullo del paso del tiempo.
Te dije, que en una piedra redonda hay mucha sabiduría.
Tuvo que rodar mucho, para limar las infinitas aristas que formaron, un día lejano, la caprichosa e irregular forma geométrica de su juventud antigua. Fueron infinitos golpes, los que esculpieron la suave apariencia que ahora presenta.
En su interior escucharás simples verdades capaces, por sí solas, de justificar, entre otras cosas, que la belleza no se ve con los ojos de la cara, que el cariño no se pesa, que la amistad sale del corazón, que la humildad es la única maestra, y que el amor no se agota.
Que si un beso es un adiós..., no tengo besos.
BUENO, AQUI ESTOY DE NUEVO AHORA QUE TENGO UN RATITO,PARA DESEARTE QUE TENGAS UN FELIZ FIN DE SEMANA,BESITOS CON TODO MI CARIÑO
Algunas veces encuentras en la vida una amistad especial: ese alguien que al entrar en tu vida la cambia por completo. Ese alguien que te hace reir sin cesar; ese alguien que te hace creer que en el mundo existen realmente cosas buenas. Ese alguien que te convence de que hay una puerta lista para que tú la abras. Esa es una amistad eterna...
Cuando estás triste y el mundo parece oscuro y vacío, esa amistad eterna levanta tu ánimo y hace que ese mundo oscuro y vacío de repente parezca brillante y pleno. Tu amistad eterna te ayuda en los momentos difíciles, tristes, y de gran confusión. Si te alejas, tu amistad eterna te sigue. Si pierdes el camino, tu amistad eterna te guía y te alegra. Tu amistad eterna te lleva de la mano y te dice que todo va a salir bien.
Si tú encuentras tal amistad te sientes feliz y lleno de gozo porque no tienes nada de qué preocuparte. Tienes una amistad para toda la vida, ya que una amistad eterna no tiene fin.